y la palabra empeñada
“En el camino a la parte alta de la Sierra, cuando veía tanta basura, pensaba en que con ustedes tenemos que trabajar por el cuidado del medio ambiente y proteger el agua. Hay que evitar la deforestación y que no haya grupos ilegales en sus territorios”.
“La naturaleza, su región, no tiene sus objetos sagrados, los valores culturales están en peligro, las lagunas se están secando, las piedras las están removiendo, la comunidad tiene menos territorio, los cultivos han cambiado, hay menos animales… Pienso que el corazón del mundo está enfermo”.
“José Manuel recuerda que cuando era un niño había muchas especies en un ambiente sano, no había enfermedades, era abundante el agua y todo el día se escuchaba el canto y el grito de distintas especies; pero ahora se escucha el silencio. Por eso, me dice que se debe enseñar sobre cómo sostener el corazón de la madre tierra”.
“En las creencias indígenas los picos de los nevados son como los sesos del cerebro en el cuerpo humano, que lo guían hasta los pies, o en la naturaleza, hasta la parte baja de las montañas. Pero esos nevados se están derritiendo e incluso muchos llegan como turistas a sitios que son sagrados y mueven piedras que tienen una misión con el territorio”.
“Un indígena le dice al Defensor del Pueblo que el pueblo Kogui necesita sano el territorio, paz con el agua, conexiones con el ambiente; paz con los sitios sagrados, paz con el alimento, paz con la nieve. Su idioma no es aprendido, sino que nació en su espacio sagrado”.
“Los indígenas se reunieron para sus consultas y al día siguiente me dijeron: creemos que Carlos Negret tiene que seguir trabajando por la educación ambiental en el sector occidental y por eso le permitimos seguir llevando el bastón de mando”.
“Como Defensor del Pueblo he trabajado con mucho cariño, pasión y responsabilidad. Pero hay cosas por hacer como llevar sus enseñanzas al mundo, que no haya basuras, tala de bosques. Ustedes son un pueblo milenario y nosotros somos recién llegados, hay que trabajar juntos para tener una Sierra Nevada protegida para mayor tranquilidad de los hermanos Mayores”.
“Los indígenas mueven constantemente un madero con el cual recogen del interior del calabazo las conchas machacadas y las mezclan con el ayo (hojas de la mata de coca) en su boca. El movimiento repetido es símbolo de virilidad, fuerza y fertilidad de la mujer”.
“El pie derecho del Mamo Zaleh se queda suspendido en el aire y la pierna izquierda sostiene el peso de su delgado cuerpo. En su mano derecha lleva el bastón de mando. Ambos brazos los sube y los baja al ritmo de los tambores. Un paso adelante y la pierna derecha del Mamo asume el pilar de su cuerpo. Luego su pie descalzo cae con fuerza sobre la tierra amarilla y mientras avanza lentamente, levanta su mentón como señal de respeto por la naturaleza que honra con su danza milenaria”.
“A los indígenas les agradecí por permitirme, como Defensor del Pueblo, visitar este sitio sagrado, de reflexión, que me permitieran aprender de las enseñanzas del Mamo y de la Madre Tierra”.
“El pueblo arhuaco está en una zona donde habitan campesinos e indígenas. Tienen unas normas para convivir con la naturaleza y es necesario que haya un ordenamiento en el territorio y por eso su interés de poder avanzar sin conflictos con los campesinos, estar en armonía con lo ambiental y su ley de origen”.
“Es un orgullo portar este bastón porque es muy significativo. conocimiento. Quiero reiterarles que, como un ciudadano común, en la lucha por el medio ambiente tienen en mí a un aliado de por vida”.